Mi primer post!!
27 marzo, 2018

Adquirir una Franquicia o Ser Emprendedor

Muchas veces me han preguntado ¿qué ventaja tengo al invertir en una franquicia? ¿Para qué pagar una cuota de franquicia y regalías mensuales, si puedo crear mi propio negocio?

 

Si bien es cierto que una Franquicia no garantiza el éxito, ni debe ser considerada como un concepto de negocio que como con una “varita mágica” solucionará o incrementará inmediatamente su situación financiera, definitivamente la posibilidad de fracaso es mucho menor a lo que representa el abrir y operar un negocio independiente, aunque las características del concepto sean muy similares a la estructura operativa de una Franquicia determinada.

 

La explicación es muy sencilla; debemos recordar que una Franquicia no es sólo un modelo de negocio o una estrategia de comercialización y expansión, sino también es el resultado de pruebas, éxitos, tropiezos, investigaciones de mercado y de competencia, de experiencia y posicionamiento o reconocimiento de una marca que se ha ganado por medio de una lucha persistente por conseguir un nombre y prestigio.

 

No existe duda alguna de que una persona preparada, emprendedora, creativa, llena de excelentes ideas y con muchas ganas de tener un negocio propio logre conseguir sus objetivos; además, de que un negocio independiente de ninguna manera implica un fracaso seguro.

 

Sin embargo, debemos recordar que todos los negocios franquiciados que hoy por hoy son altamente reconocidos, han recorrido ese camino y han aprendido con base a altas y bajas a superar obstáculos y consolidar una estructura operativa y administrativa sólida y probada.

 

Por esta razón y en el transcurso de ese largo camino que recorrer, la falta de una marca posicionada, la falta de experiencia, la falta de apoyo por parte de un corporativo que administre y brinde asistencia técnica a una red de unidades, así como la curva de aprendizaje, significan la diferencia y un factor de riesgo importante.

 

Para entender claramente la diferencia y sólo como un comparativo, podríamos decir que un negocio independiente se asemeja al servicio postal tradicional, en la que la cuota es menor que la de un servicio de paquetería y mensajería, en la que el tiempo de entrega es mayor, no conocemos el trayecto del envío y donde existen muchos riesgos de que no llegue a su destino.

 

Por su parte la Franquicia, se asemeja a un servicio de paquetería y mensajería, que efectivamente tiene un costo mayor, pero en él sabemos con mayor certeza el tiempo de entrega (el cual será significativamente menor en relación al que se haría con el servicio tradicional), nos ofrece servicio de rastreo por internet, vía telefónica o directamente en cada oficina (asistencia técnica) y los riesgos de imprevistos que pudieran ocasionar tardanza o pérdida son significativamente menores.

 

Como conclusión, la Franquicia no es mejor que el negocio independiente y viceversa, sin embargo, la Franquicia es un esfuerzo conjunto que minimiza la posibilidad de riesgos o fracasos, en la que la curva de aprendizaje se reduce considerablemente.

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